lunes, septiembre 25, 2006
COMPETENCIAS & PROYECTO EDUCATIVO
E. G. ALVIAL ABARCA
La nueva realidad se nos impone sin preguntarnos y, como siempre, el hombre no se encontraba preparado. Mucho menos los profesores. Los profesores solamente han sentido los coletazos de la debacle globalizacional y lo han sentido en medio de la sala de clases: desmotivación, otros interese, cultura del placer, nuevas tecnologías, nuevas competencias, etc.. Ha surgido la Sociedad del Conocimiento y la información, y trae a cuestas el capitalismo informacional con sus dos temas esenciales son la productividad y la competitividad.
Se necesitan competencias nuevas para enfrentar este nuevo estados de cosas: la acumulación creciente del conocimiento y sus diversos modos de producción del mismo; el capital intangible; la innovación como motor del crecimiento económico; la revolución digital y sus relación con el conocimiento, y el nuevo enfoque sobre los empleos. Este último por ejemplo, considera dos tipos de trabajadores: el genérico y el autoprogramable, donde este último cuenta con las posibilidades de adaptarse al nuevo medio, pues se va adecuando a lo que sucede, tiene la posibilidad de estudiar, y hasta puede cambiar de giro. El profesorado sufre con estas innovaciones.
El tráfico de información es significativo para explicar como el mundo está cambiando y como surgen nuevos empleos desde la concepción digital: Jeffrey Sachs en su libro El Fin de la Pobreza: cómo conseguirlo en nuestro tiempo, relata la experiencia de India en relación la información: un hospital de Chicago tiene una relación contractual con la India: los médicos dictan los informes clínicos y los envían vía satélite, en archivo de voz, a la India, Shenai. En Shenai hay un grupo de de digitadores y digitadotas que transcriben estos archivos a textos, que son enviados vía Internet al Hospital de Chicago, como la diferencia de hora es de 10 horas, en la mañana cuando llega el médico a su oficina, tiene todos sus informe clínicos en las carpetas respectivas. Los digitadores indios ganan entre 250 y 500 dólares mensuales, entre una décima o tercera parte de lo que ganaría un transcriptor americano, pero es más del doble que gana un obrero.
Nos encontramos en este caso con nuevos empleos en relación a la información, una economía diferente que repercute al interior de la India, y tenemos un grupo de mujeres jóvenes que esquivaron la prostitución, aprendieron inglés, viven solas y gobiernan sus vidas. Todo un choque cultural pues significó renunciar, por ejemplo, al matrimonio, negocio familiar que tiene reglas estrictas. Pero, al final y a pesar de todo: tenemos mujeres liberadas gracias a la revolución digital.
Se necesitan nuevas competencias para enfrentar la revolución de la información. Pero y quizás es lo más alarmante, aunque sea al principio de la revolución, ésta posibilita la aparición de ciertas redes que el autor denomina economía criminal global y que a lomo de conocimientos y vacíos internacionales que no se adaptan aún a las nuevas reglas, una especie de anomia, pondrían en jaque a las sociedades. Por la rapidez y adaptación de estas redes criminales a la sociedad del conocimiento, llevarían años de ventajas a sus más cercanos perseguidores. Se han dado casos en que el FBI ha tenido que contratar hackers informáticos para combatir a hackers informáticos, los mismos que quizás sabotearon los archivos del FBI, la Casa Blanca, etc..
Y claro, se llama a la educación a que colabore en crear ciudadanos preparados para enfrentar estos tropiezos sociales justo cuando ella está cuestionada por todos los lados. Pero, a su favor, el autor reconoce algunos datos que son importantes. La educación tiene esa responsabilidad, pero es necesario colocar al profesor en el lugar que corresponde económicamente y además entregarle o dotarlo de todos los materiales que necesita para realizar su trabajo, de otro modo es poco probable que los educadores comprendan que es ahora o nunca intervenir la sociedad.
Es necesario conocer las estrategias del pensamiento complejo que nos puedan dar las luces para conocer el fenómeno social que está ahí afuera y el modo de enfrentarlo. Porque que los jóvenes requerirán competencias como: capacidad de aprender y manejar información, capacidad de decisión y ejecución, comunicación de la información y de las ideas, el manejo de conflictos, negociar, introducción e cambios; flexibilidad, apertura e influencias, habilidades administrativas y de gestión, orientado hacia el logro, manejo e presiones y trabajar bajo presión, razonamiento estratégico, liderazgo y capacidad para influir y conducir, conocimiento de si mismo, autodesarrollo y auto gestión, que desde los paradigmas que se dominan es imposible.
Surge la necesidad de la claridad de un Proyecto Educativo y su coherencia con el proceso que le sigue, con medios y estrategias que coloquen en el centro de la gestión al alumno donde el hecho pedagógico sea el producto de un profesor mediador que desea que el sujeto aprenda a aprender no solamente en lo académico, sino aprenda a construir su propia vida, para contribuir éticamente a crear la riqueza que la sociedad necesita para su bienestar. Estamos hablando de un hombre íntegro e integral.
17:20 Anotado en EDUCACION & CONFLICTO | Permalink | Comentarios (0)
Y... ¿CUÁNTO SACASTE...?
E. G. ALVIAL ABARCA
La opinión pública chilena tiene una mala impresión de la educación, de hecho la nota 5.0 que había logrado tiempo atrás, hoy día sólo es 4.5. Centrada en la memoria, en el escaso manejo informático y sin saber cómo enfrentar contenidos más complejos, era de esperarse. El aprender a aprender sigue siendo el logro de algunos pocos colegios particulares pagados.
Es necesaria una educación de calidad para que las universidades no acusen falta de estructuras cognitivas debidamente consolidadas. Es necesario cambiar el paradigma si queremos que el joven llegue a la universidad y pueda resolver problemas académicos y problemas de situaciones de su propia vida cotidiana. Esa es la realidad y al mismo tiempo el gran problema.
Desde el enfoque memorístico, almacenamiento de conocimientos y su reproducción mecánica, es imposible fortalecer las competencias, es decir, es imposible que el joven aprenda, desaprenda y reaprenda, transformándose en constructor de su propio conocimiento. No se puede. Es imposible.
Es urgente cuestionar el exceso de memorización, el énfasis de los contenidos y el producto, el exceso de aprendizaje reproductivo, la pobreza de las destrezas básicas y la falta de relación entre experiencia y capacidades reales del alumno. En su lugar, se requiere de una educación con énfasis en la espontaneidad, la autonomía, la construcción de los aprendizajes por parte del alumno. Más todavía, centrarse en el proceso y la estrategia, en las herramientas mentales duraderas, en el mejoramiento de las destrezas asociativas, regulaciones y control, matacognitivas y estimular la creatividad. Solamente de esta manera podremos desarrollar integralmente e integradamente a la persona, a nuestro alumno.
El paso del pensador natural al pensador efectivo requiere más conocimientos y conciencia, porque el desarme del paradigma anterior toma tiempo, conocimientos, madurez, equilibrio y visión de futuro. Y lo que más complicado todavía, depende de la visión y misión ideales reales de la institución.
En la actualidad, la competencia implica una carrera insensata para escalar el ranking; insensata porque se ocupa exclusivamente del producto, de los contenidos sin considerar las estrategias, sin considerar las motivaciones de toda la comunidad, sino sólo y exclusivamente el competir sin saber cómo llegar. Los jóvenes son adiestrados en lograr 700 u 800 puntos y no son fortalecidos en sus competencias.
Impacto, miedo, inseguridad provocan los resultados de la PSU, SIMCE en los profesores, directivos, apoderados. ¿Se subió? ¿Se bajó? ¿Cuánto más? ¿Cuánto menos? Lo que cual se agrava más cuando aparecen los rankings de Qué Pasa, El Mercurio. ¿En qué lugar estamos? ¿Estamos entre los 100?
Al actor central de esta tragedia tampoco le va tan bien, nadie le pregunta ¿qué eres capaz de hacer? A nadie le importa si es solidario con los demás, si respeta las etnias, si prefiere la paz y si tiene el dialogo como arma o si es un buen ciudadano. Nadie le pregunta si se siente persona. La pregunta le llega a mansalva, como un disparo desde la oscuridad: ¿cuánto sacaste?
17:05 Anotado en EDUCACION & CONFLICTO | Permalink | Comentarios (0)
ALGO SOBRE LOS ESTUDIANTES... EL MAYO 2006 DE SANTIAGO Y OTRAS COSAS...
E. G. ALVIAL ABARCA
La conocida expresión no estar ni ahí fue quizás la síntesis que resumía todo el sentir de los jóvenes de una época, de sus aspiraciones, de sus sueños. Tan popular fue que se posesionó del ambiente que fue la fuente de innumerables chistes y de un humor especial.
Que los jóvenes no estuvieran ni ahí, era, muy a pesar nuestro, una realidad que además los adultos magnificaron a tal punto que se utilizaba para justificar nuestra incapacidad de llegar al centro de nuestros alumnos y a sus verdaderas problemáticas. ¡Ellos no están ni ahí…! Y ante eso poco o nada podíamos hacer. Se aceptaba como una verdad absoluta.
Y así nos fuimos quedando en silencio, como reza una canción popular, tanto que pasó a integrar uno de los paradigmas del curriculum oculto y que se traducía como alumnos sin voluntad para aprender, alumnos aburridos, flojos y desmotivados. Los resultados pronto llegaron: aumento en las cifras del fracaso escolar. Obvio, como la profecía autocumplida, era lo que se esperaba. La búsqueda de soluciones era complicada porque ellos no querían estudiar, ellos… ellos…
Es por eso, en este estado de cosas aletargadas, por la convicción de que nada se podía hacer, sorprendió a muchos el mayo santiaguino 2006. Inmediatamente, por conveniencia quizás, el reconocimiento popular: era mentira que ellos no estaban ni ahí, y claro ante un grupo de estudiantes decididos a todo y hasta las últimas consecuencias, con auténticos líderes a la cabeza, era anacrónico sostener que los jóvenes eran o estaban aburridos, que no se preocupaban de su futuro, que no les interesaba el colegio, que querían perder tiempo y nada más. Y punto, como dice un ex ministro de estado. Y punto.
Para descifrar todos los signos y discursos de este problema, es necesario la voz de los expertos, sociólogos, antropólogos, educadores, etc.. Por ello y lo que viene es una perspectiva que intenta comprender, desde una humildad socrática, el por qué o la salida a este nudo pedagógico que nos transversaliza, nos preocupa muchas veces y nos ocupa menos.
Se pueden distinguir paradigmas que se entrecruzan tratando de convivir. Del mismo modo como el canadiense Mc Luhan se refería a los ambientes que creaban los medios cuando irrumpían: cada ambiente impone sus condiciones cuando se va adecuando o cuando el hombre se va adaptando a las apariciones tecnológicas. Los mismo ocurre con los paradigmas: cada paradigma quiere imponerse, porque refleja un orden, un estilo, una mirada de las cosas y de la existencia.
En la escuela surge la paradoja: paradigma educativo, moderno, paradigma de los estudiantes, posmoderno; paradigma del ministerio de educación, posmodernista, paradigma de los docentes, modernista. Por lo tanto, se exige desde una perspectiva que la otra no puede responder o responde en un estilo propio a su circunstancia. La educación chilena se fija un propósito modificar la docencia tradicional a través de la modificación de la calidad y equidad en la formación de profesionales y modificar el enfoque de las profesiones y carrera docente para un grupo humano que se ha establecido en un paradigma y que a esta altura le resulta único y válido. ¿Para qué mejoramiento de las clases? ¿Para qué mayor esfuerzo si el sueldo apenas alcanza? Paradigma centrado en le profesor.
Por otra parte, los jóvenes a caballo de las tecnologías, a siglos luces del profesor que recién se inicia y con mucho miedo en el uso del computador, son los especialistas en estas tecnologías. Nuestros padres entraban en estado de pánico cuando necesitaban grabar un casete y fuimos nosotros quienes los sacamos del atolladero y grabamos el casete. Hoy día, ante el manejo del PC son los jóvenes, nuestros estudiantes que lo hacen sin el menor problema. El padre del chiste que no quiere que su hijo abandone el hogar… porque después nadie podrá hacer funcionar los equipos de sonido, TV, CD o DVD, vídeos, máquinas digitales, etc., es el reflejo irónico de una realidad que ocurre a cada momento.
Los paradigmas no se alcanzan, o no nos alcanzan porque es necesaria una revolución verdadera en nuestro interior, en nuestro enfoque, en nuestro chip. Así como los alumnos, necesitamos primero de la voluntad para el cambio. Pero las cosas han cambiado tanto que parece imposible y ante ello, mejor dejar las cosas como están, porque, además, no soy el único. Me queda el consuelo de… tantos.
¿Será posible motivar a nuestros estudiantes desde nuestra realidad de profesores? Como están las cosas no. La brecha generacional, el despertar a nuevos paradigmas centrado en los estudiantes para desarrollar el espíritu emprendedor, la capacidad creativa, el aprendizaje de competencias de orden superior, adaptación a situaciones emergentes, etc., es imposible desde cómodo paradigma. La brecha generacional, como decíamos, cada vez es mayor… no fueron los profesores quienes salieron a las calles buscando un nuevo tipo de estudiantes, sino al revés, fueron los estudiantes que salieron a buscar nuevos profesores, al nuevo profesor, parecido a Diógenes, que buscaba de día con una lámpara encendida a un verdadero hombre… y no lo encontró.
09:30 Anotado en EDUCACION & CONFLICTO | Permalink | Comentarios (0)

