19/08/09

SOBRE EL KAWIN

EL KAWIN

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E. G. ALVIAL ABARCA

 

O… ALGUNAS IDEAS EN TORNO AL PSICOANÁLISIS EFECTUADO A LA MUJER DE PUTIFAR SOBRE SU DESEO INCONSCIENTE.

O… UN INTENTO DE DESCUBRIR LA CANTIDAD DE ESPOSAS DE PUTIFAR QUE ANDAN POR EL MUNDO.

 

Por esas tantas cosas inexplicables de la vida, hay temas o ideas que de pronto se atraviesan y se van mostrando poco a poco, hasta que uno se decide o no a escribir, pero se decide.

Me ocurrió con este tema y que se inicia precisamente cuando salen a la palestra los típicos rumores de fin de año salpicados de mucha insidia. A poco andar, y hurgueteando en esas mágicas librerías viejas, descubro un texto con ese tema, no era más que un pequeño librito pero su título era tremendo. Además porque el tema no ha sido tratado  como debiera. Por supuesto, lo compré al mismo tiempo que se dormía mi interés por afanarme en torno a ese tema.

 

Volvió a aparecer en un II ENCUENTRO DE PROFESORES realizado en marzo de este año. Allí surgió como el tema. Sin duda, extraño porque este se lleva a la práctica en pasillos, en corrillos y en pequeños grupos, nunca en serio ni en público. Concluíamos en ese momento que era uno de los escollos más grandes que tiene que superar un grupo humano, ya sea en una empresa o en un Colegio, especialmente en un Colegio como el nuestro que tendría que dar el ejemplo en lo que a relaciones humanas se refiere. Porque si “el bien tiende a unir, a asociar, a crear comunidad, el mal encarnado en la calumnia separa, desune al grupo convirtiéndose en el “modelo del pecado” porque el calumniador hace el mal, quiere el mal, contempla el mal y se saborea en el...”. Michel ADAM, el autor de esta cita sin duda reconoce al calumniador o calumniadora como un ente casi diabólico, nosotros diríamos un grave problema social.

 

EL INICIO...

 

Teóricamente el calumniador o la calumniadora es reconocible de inmediato, sus diálogos son insinuaciones en tono confidente... “...mira, lo que te voy a contar es algo muy delicado...”, “... la verdad es que lo he pensado bastante antes de decidirme a decírtelo, pero como eres una gran persona debo confesártelo...”,  porque es desde la intimidad de la otra persona que el calumniador confecciona un campo, un espacio que posibilite lo que viene, así como un labrador que prepara el terreno para sembrar. Porque la confidencia ha hecho surgir, cuando tiene éxito, un encuentro, así el calumniador va a volverse complementario con el que le escucha y en sus papeles, como dos polos que se ayudan mutuamente, pues el oyente ha caído en el campo que el otro domina y allí el lenguaje más preciso es el de la intimidad: “Oye, por favor, por  ningún motivo puedes juntarte con Zutano y Perengana, son conflictivos, ¡ten cuidado, son muy conflictivos, yo te aviso porque te estimo!...  ¡tómalo como un consejo de una amigo.!”.

 

Las palabras que maneja el kawinero o kawinera, en nuestro lenguaje,   es afable, simpático, atrayente, pero sólo busca del que escucha que escuche y no que participe realmente, más todavía, la intención es someter al que escucha y tenerlo a su disposición completamente. Un manipulador oscuro de la palabra que pretende manejar los hilos sin intervención de nadie más.


PERO... ¿Y POR QUÉ?


El por qué una persona se vuelve calumniador o calumniadora es un tema que mayormente no preocupa a la gente, por el contrario, generalmente se apuntan los dardos hacia la calumnia misma que provoca irritación, rechazo, malestar. Pero, falta esa frialdad de análisis que nos lleva a preguntarnos por el calumniador propiamente tal. El citado Michel ADAM es categórico y su ataque es frontal hacia el calumniador: es un sujeto venido a menos, poca cosa socialmente, con muchos conflictos de autoestima y de inseguridad que, por esto mismo, no puede hacer de su vida una aventura o un cuento maravilloso. Debe crearse una vida que lo eleve de status social. Al sentirse superado por el medio, sin identidad, anónimo, le molestan sobremanera quienes valen más que él o ella y están sobre él o ella. Atacará a quienes lo han superado para anularlos y rebajarlos.

 

Uno de los casos más conocidos por los especialistas de la calumnia es el de la esposa del soldadado romano Putifar. Este soldado fue quien compró a José como esclavo y lo llevó a sus servicios. La esposa de Putifar mostró un interés especial por el joven empleado, pero José se negó terminantemente a acceder a sus insinuaciones. En un momento determinado, la esposa llama a José a su habitación e insiste: "Acuéstate conmigo.” Mas, José vuelve a negarse y sale huyendo, pero se le cae la capa, Esta situación la aprovecha la mujer de Putifar, pues cuando éste vuelve acusa: “El esclavo hebreo, que tu nos trajiste, se me acercó para burlarse de mí. Ha querido aprovecharse de mí, pero yo grité pidiendo auxilio, salió huyendo y dejó su ropa en mis manos”.

 

Lo interesante nos es relación del calumniador con el calumniado, eso es un asunto secundario, lo más importante aquí es la relación entre la calumniadora, la mujer de Putifar, con la virtud. José puede ser cualquiera, Pedro Juan o Diego, no importa, pero lo que no es cualquiera es esa relación que tiene el calumniador o calumniadora con los valores, porque no odia a José o no odia al calumniado sino que odia la virtud que ella no posee, el bien que ella no posee. La calumniadora carece de tantos elementos, le faltan tantas cosas para ser persona que necesita robarlas o inventarlas a través de la mentira, y en un intento desesperado trata de rebajar al otro a su nivel (el chaqueteo, el tirar para abajo, viene a ser lo mismo).

 

Surge una relación entre el calumniador y el calumniado, pero una relación de dependencia en que el primero no puede vivir sin el segundo, transformándose, entonces, en un enajenado, es decir, un sujeto que vive en lo otro, en lo ajeno a si mismo, un perdido de sí mismo. Se ve “obligado a mentir” porque su mundo no le parece ya accesible a una vida normal, ve su vida y su hacer cotidiano miserable y mínimo, sin encanto, sin futuro. Construye un mundo ficticio, inventa mentiras y se aferra a ellas como un “salvavidas vital”. Pero, el calumniadpr es un hombre o una mujer débil para dominarse y vencerse, es incapaz siquiera de conocerse y comprenderse, y se esconde así mismo en una conducta hostil, huraña. Hecha mano a las reglas morales cuando se trata de los demás, se muestra moralmente valioso ante el mundo social. Esta conducta hipócrita, que en el fondo no es más que un mecanismo de defensa, disfraza sus defectos y se los endosa al prójimo. Los psicólogos han llamado a este mecanismo de diferente manera: el chivo expiatorio, la proyección y que se puede resumir en el texto evangélico que nos recuerda: vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro. VAUVENARGUES en sus máximas es más directo porque nos dice: despreciamos muchas cosas para no despreciarnos a nosotros mismos, y esto simplemente porque quienes desprecian a los hombres se creen grandes hombres...

 

Y ENTONCES...

El calumniador o calumniadora, al final de cuentas, es un envidioso que no vive su vida sino que necesita vivir la vida de los demás, a través de un mundo en que la metira es la esencia de su acción.

 

Y, bueno, cuando alguien se pegue a su oído y en tono muy confidente le susurre... “... no se cómo decírtelo, pero sólo porque eres mi amigo... ¿sabías tu que Hugo, Paco y Luis están en la lista negra de los despidos? ¿lo sabías?, bueno, sólo porque eres mi amiga... “ , ya sabe lo que tiene que hacer...


 

 

 

02/10/06

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL: UNA TAREA INVALIDADA POR SU SIGNIFICADO

JAIME CABALLERO

  

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Introducción

La pregunta que me motiva a escribir este ensayo es ¿por qué la educación ambiental, tal como se plantea formal e informal, no produce cambios favorables en la convivencia entre la sociedad y el medio ambiente natural[1]? Para darle respuesta pretendo exponer una serie de argumentos que al ser expuestos se presumen confrontaciones y conexiones que permitirán describir los procesos que la desencadenan y desde ellos encontrar su posible respuesta.

Para buscar las explicaciones de esta pregunta, me debo orientar a los inicios de la era del ser humano. Ya que es en este inicio donde podemos encontrar la intimidad natural que tenemos con ella, es ahí cuando en la animalidad se satisfacían las necesidades básicas de esa condición, es cuando de alguna manera se era parte de la naturaleza, se era con ella, como ella era con los homínidos.

Desde que se tomó conciencia de la razón y se nos hizo todo ella el mundo que nos rodea, hemos ido separándonos del medio natural. En este proceso de separación las interrelaciones entre los humanos se han consumido a una interacción mediática, funcional. Se ha buscado en nuestra interrelación una evasión con nuestra intimidad, con reconocer lo que somos y hacia donde vamos, quizás por miedo, quizás por ignorancia o por incapacidad de ser libres al reconocernos seres vivos.

Es en este contexto que finalmente abordaré la relación del ser vivo humano con el medio ambiente natural desde la educación, enfocada como una interacción básica necesaria de la evolución social de los seres vivos humanos. Desde esta posición trataré también de buscar argumentos desde la filosofía, especialmente desde lo visto en clases en relación al “sujeto objeto” .

 

La dependencia el mundo vacío

El ser humano por su condición biológica ha coexistido y dependido del medio ambiente natural que lo rodea. Su interacción en la supervivencia lo ha determinado. El medio ambiente natural con sus riquezas alimenticias y con sus peligros moldeó al homínido gatillando su desarrollo social hasta el homo sapiens y desde ahí hasta, según Joel de Rosnay, el ser humano simbiótico. A modo de respuesta al medio ambiente natural, el ser humano encontró en su desarrollo biológico y social una alternativa de alterar las cosas que tenía a su alrededor para convertirlas en una extensión de su cuerpo, dando nuevos significados a las cosas, convirtiéndolas paulatinamente en herramientas, en símbolos, en lenguaje.

Ya desde los inicios de la razón el hombre consideró el medio natural que lo rodea como un conjunto de significados. Así Pearce y Ecco nos muestran un mundo de signos interpretados de maneras diferentes que conforman nuestra realidad significativa. Tanto que algunos como Arnold Gehlen  ven en esta característica una de las principales diferencias del ser humano con el resto de los otros seres biológicos. Una característica que no sólo diferencia, si no que además desorienta.

El ser vivo humano se desarrolla desde el homínido en dos procesos: la búsqueda de significado a su entorno y la capacidad animal de sobrevivir, llevándolo ambos al lenguaje, y de este a una infinidad de posibilidades que como dice wadington es impredecible pues sigue un camino natural dado por su propio sistema de conformación. De esta multiplicidad de posibilidades de significación rescato tres procesos: a) Apoyándome en Bruner, el proceso natural del ser biológico humano en buscar las mismas significancias con los otros seres biológicos humanos, con el fin de mantener un sistema de comunicación que los potenciara en la sobrevivencia. b) Apoyándome en los pensamientos de Max Sheler y Konrad Lorenz, un proceso de objetivización del entorno, como el ser biológico humano que se piensa y piensa; y c) El proceso de una nueva significación del entorno natural.

En otros términos, el ser biológico humano cambió paulatinamente su estado de dependencia y preocupación. Desde un medio ambiente natural, donde su comportamiento animal descrito por Jakob Von Vexküll era parte de un proceso mediatizado por estímulos y respuestas, en el cual la preocupación era mantenerse vivo; a un mundo donde la preocupación de sobrevivir era sustituida paulatinamente por la comprensión de un lenguaje en común, que lo hiciera comprender el mundo y sus mundos, creados en función de las significancias. Quedando de esta manera desplazada paulatinamente la dependencia al medio ambiente natural. Cuyo miedo, respeto, valorización quedaba lentamente superada por esta manera de evolucionar: la agrupación comunicacional biológica humana.

El ser vivo biológico humano igual necesitaba la comida, igual necesitaba refugiarse y defenderse de los peligros del medio ambiente natural , pero crecía la confianza de que la agrupación con sus pares le permitía superar dicha dependencia y avanzar en una nueva dependencia: el afán de comprender el mundo, su mundo, nuestro mundo, potenciando así la comunicación.

De esta manera, el ser vivo biológico humano inicia su camino de separación del medio ambiente natural, asignándole significados de utilidad y miedo. Pero, en esta tarea de comprender  lo que lo rodea, sabe que depende de la naturaleza, pero tiende a separase de ella. Me refiero con ello, a la capacidad del ser humano de vivir en el medio ambiente natural, sin preocuparse de él, de su existencia, con supuestos como: es ilimitado y está siempre presente. De esta forma se contiene en un mundo natural que lo beneficia en su existencia vital y al mismo tiempo lo pone en riesgo de no existencia vital. Al disminuir este riesgo de no existencia vital, gracias a su evolución biológica social, el ser vivo humano se despreocupa de esta relación y se aleja de ella. El ser vivo humano ubica al medio ambiente natural en un espacio de existencia permanente, suponiendo que siempre estará ahí para abastecerlo.

A través de la historia el ser vivo humano se relaciona con el medio ambiente natural a través de los Dioses que tienen poder sobre ella. Esta representación que asigna el ser vivo humano a entes superiores con dominio de la naturaleza es un reflejo del distanciamiento hacia el medio ambiente natural. Comienza a relucir la incapacidad de considerar a la naturaleza como tal y valorarla como lo que le permite vivir, al contrario su valorización radica en el  miedo a los pesares que le provocan las catástrofes naturales, buscando su explicación en los Dioses.

De esta manera, es en la búsqueda objetiva del ser vivo humano tras la explicación del mundo en que vive y en el que viven los demás, en que se desorienta y pierde el rumbo, alejándose cada vez más del espacio único e íntimo en que se sostiene su existencia vital. Lo que queda es su recorrido de significancias, lo que queda es el vacío. Un recorrido nunca completo por la ilimitada interacción de las posibles significancias y de los posibles mundos, una tarea que nunca verá término pues se fundamenta en el infinito de sus posibilidades, y esta búsqueda del entender no culmina jamás, por lo que se puede decir que no logra la paz ni el equilibrio propio proporcionado por el proceso natural de la vida en el medio ambiente natural.

No sostengo con esto que el homínido debe ser el ejemplo a seguir de la raza humana, si no que nos hemos desorientado en el camino, la mente que tantos beneficios a otorgado a la evolución del ser vivo humano, lo ha llevado por el camino del resguardo excesivo de los posibles daños que se tendrían en el medio ambiente natural, minimizando los riesgos de muerte a lo máximo posible. Generando, por otro lado, una confusión de nuestro propio mundo, sin comprender el agotamiento que tenemos como seres, sintiéndonos vacíos.

 

La extrema organización  el aparente dominio

La dependencia volcada hacia el resguardo vital, pasó a dar significancias a nuestra propia estructura social. El ser vivo humano se hizo poderoso, en el sentido de usar el medio físico en el cual se encuentra como una amplificación de sus capacidades limitadas biológicas, como herramientas que permitían cada vez un aparente poder por sobre el medio ambiente natural.

La mente de constante desarrollo dio origen a los procesos históricos conocidos como ilustración e industrialización. Ambos hitos reflejan la búsqueda de una explicación de nuestro (s) mundo (s) a la par de un avance en la disminución de los riesgos vitales de las generaciones.

En estos períodos de confusión, el medio ambiente natural no sólo es alejado de la realidad, si no que se convierte en un objeto de uso y abuso. El ser humano se inclina por ordenar su (s) mundo (s), dejando la conexión biológica con la naturaleza a un proceso automático de abastecimiento, concretado por una poderosa idea de trabajo. De esta forma el ser biológico humano se “ocupa”, se hace un mundo donde no sólo busca significancias a su entorno, si no que él se da significancia a si mismo y forma parte constitutiva de su nueva manera de existir.

Así el ser vivo humano pasa a alejarse en extremo de la naturaleza. Cambiándose completamente de mundo de existencia vital. Observemos que el proceso inicial era ser parte constitutiva con el medio ambiente natural. En este proceso paulatino pasa a ser parte constitutiva de un mundo de significancias. La pregunta que me atrevo a hacer y no resolveré en este ensayo, pero queda como labor ¿es entonces este nuevo mundo de dependencia creado por el ser vivo humano su realidad? Ya que de ella se desprende la pregunta ¿es su condición constitutiva original con el medio ambiente natural su realidad?

El medio ambiente natural queda relegado a materia prima y a servicio de recreación, la objetivización es tal que el “nuevo mundo” de significancias convierte a la nueva agrupación biológica humana en una masa congregada en un punto específico del medio ambiente natural, hacia donde ingresan las materia primas para ser reconvertidas en alimento, comodidad y diversión. Somos tales que convertidos en conjunto, en una célula, nos mantenemos como un gran ser vivo, que como dice Maturana y Varela con un estado autopoyético que nos constituye como una nueva manera de ser.

Observemos, hemos modificado nuestra dependencia: originalmente éramos parte de una vida de existencia vital, donde se era parte constitutiva del medio ambiente natural. Con el tiempo nos hemos convertido en la vida misma, donde convivimos con el otro ser de vida biológica: el medio ambiente natural. Es más donde ese otro nos abastece para vivir, pero desde nuestra parte no lo abastecemos de vida, es más, como un ser biológico tendemos al dominio de quien nos abastece, para controlar de esta manera nuestra existencia vital.

            Nos encontramos con el siguiente escenario vital. Un ser biológico que se abastece por si mismo, con un comportamiento impredecible (hasta el momento), constantemente modificado, hasta el grado de alterar su constitución vital. Con una capacidad de reorganizarse con tal de mantener su estado de vida existencial, con millones de años en proceso, que llamaremos el macroser vivo medio ambiental. Por otro lado, tenemos un ser biológico reciente, con un comportamiento estático y predecible, me explico: con un modo de vida con tendencia a homogeneizarse, con tendencia a controlar sus procesos internos, con tendencias de vivir una manera única (aunque en su intimidad tenga la voluntad de hacerlo diferente, le es más cómodo continuar con lo establecido o con lo que le proporcione certidumbre), Las modificaciones propias de este ser biológico son para modificar y modificarse constantemente, buscando, como antes mencioné, la estabilidad y la disminución de la incertidumbre de no existencia vital). Su capacidad de reorganización depende de la voluntad de sus constituyentes y de la existencia del otro ser biológico vivo, lo llamaremos macroser vivo humano.

En este escenario el macroser vivo biológico humano, tiende a dominar al otro macroser vivo biológico natural, para continuar con su propio desarrollo como nuevo ser vivo. Pero la dependencia es innegable, es más, es superior al aparente dominio. Pues es el macroser vivo biológico humano que  crea esta significación de dominio, que en los hechos no hay si no más bien una modificación creciente del medio ambiente natural, obligando a este a reorganizarse en lo que actualmente conocemos como cambios climáticos.

Se puede argumentar, el hecho que estos dos macroseres vivos tienen una relación dialógica, en donde su convivencia se logra por medio del diálogo. Pero en contraposición a ello el ser humano persiste en una relación de asimilación[2], lo que podría reconocerse como la falta de conciencia que existe sobre su propio  proceso de desarrollo vital como macroser vivo. Entonces no hay poderío, más bien hay ignorancia.

 

Educación un proceso de macrodesarrollo

El proceso de comunicación social que ha permitido el desarrollo de este macroser vivo humano, se ha ido masificando por cada una de sus microcelulas (ser humano), compartiendo información vital que permita coordinar este macroser vivo en un sentido común y de esta forma definir un proceso de desarrollo común que desemboque en la madurez. Este proceso de comunicación se significó con el nombre de educación.

Las tendencias educativas han tratado de conciliar el conocimiento histórico para constituir un aporte a la reestructuración de las nuevas sociedades. Es una estrategia de ensayo y error. Cada tendencia educativa propone una manera de entregar la información histórica, con el fin de que aporte a la sistematización de lo aprendido y que logre una reorganización de este y que más aun, permita la creación de nueva información que potencie a este macroser vivo.

Estos procesos educativos están pretendiendo que cada microcélula (ser humano) sea funcional (competencia) para el macroser vivo humano. Todo el conocimiento creado hasta el momento debe registrarlo cada microcélula. La necesidad de mantenerse comunicado como un macro ser vivo, ha llevado la creación de sistemas tecnológicos que han cumplido con su misión de interconectar la información.

Educación es entonces el proceso comunicacional que ha permitido al macroser vivo humano nacer del medio ambiente natural, y como un ser vivo neonato, pasar a la independencia biológica por medio de la transmisión de información en manos de la sociedad, la educación y la tecnología informática.

En este contexto se debe entender la educación ambiental como el proceso comunicacional que permita a la microcélula tomar conciencia de su proceso como parte de un macroser vivo, que para poder alcanzar su desarrollo necesita un diálogo con el macroser vivo medio ambiental natural.

 

(la) educación ambiental  oportunidad objetivizada

El escenario es el siguiente: este macroser vivo humano, por medio de la significación, ha transformado en objetos su entorno, inclusive se ha transformado en objeto él mismo. Cumpliendo su rol de microcélula funcional.

En este contexto, el microser vivo significa educación como una de las maneras formales que se ha autoimpuesto como macroser vivo, para coordinar la entrega de información. Por lo que considera este proceso como un objeto dentro de lo que considera como mundo. Junto con ello lo ambiental también queda reducido a objeto reconociendo en ello diferentes significancias.

Luego (la) educación ambiental es un mecanismo del proceso de desarrollo objetivizado del macroser vivo en crecimiento. Sus medidas educativas son coherentes con la dinámica de información por la que se conforma la sociedad. Con significados como sustentable que tienden al uso del medio ambiente natural como un objeto de satisfacción de las necesidades biológicas del macro ser vivo humano. Entiéndase que el fin del concepto sustentabilidad es el diálogo con el medio ambiente, pero considerando al medio ambiente como eso, como un objeto y no como el ser vivo que es. Por lo que el diálogo queda trabado al no ser efectivo el proceso comunicacional entre las microcélulas humanas.

Consideremos un trayecto por la calle de una cuidad (aglomeración de microcelulas humanas), en su diario quehacer. El ser vivo humano objetiviza su entorno, objetiviza el entorno medio ambiental, p.e. objetiviza los árboles. Esto es el ejemplo de un proceso informativo truncado, donde el ser vivo humano, sabe que hay que relacionarse positivamnte con el medio ambiente, pero no considera al medio ambiente dentro de su condición de igual frente a la vida, como un otro. Si no que, al contrario, considera al medio ambiente como un objeto que es partícipe de este nuevo mundo vivido por el macro ser vivo en desarrollo.

En definitiva (la) educación ambiental no representa una manera efectiva de promover la toma de conciencia sobre el grado de importancia de considerar al macroser vivo ambiente natural en un diálogo.

 

Toma de conciencia sujeto activo

El macro ser vivo en desarrollo necesita del macroser vivo medio ambiente natural. La objetivización del (los) mundo (s) le ha permitido avanzar como macroser vivo conformando todo un enramado de conexiones informáticas que representan su proceso de vida. Hasta ahora, esta manera de avanzar como macroser vivo en desarrollo la ha permitido estar en condiciones de dependencia con el macroser vivo medio ambiental natural. Pero es hora de tomar conciencia del propio proceso de desarrollo de este macroser vivo. Es hora de que este macroser vivo humano se reconozca en su relación dialógica con el macroser vivo medio ambiental natural, pues de lo contrario, este último reorganizará sus componentes para aminorar el avance del macroser vivo, provocando inclusive su no existencia vital.

Tomar conciencia del macroser vivo, es a través de su constitutivo único microcélula humana. Cada uno de los seres biológicos vivos que lo constituyen conforman un operar funcional, operacionalizando sus quehaceres por medio de labores designadas en interrelaciones acordadas con sus pares. Donde su funcionar es el impulso vital del macroser vivo en desarrollo.

La toma de conciencia de cada ser vivo biológico, es el tomar conciencia de ser sujeto. Sentirse y ser partícipe de este macroser vivo. Donde cada impulso biológico, psicológico, físico, etc de cada ser vivo sea conciente de su aporte a este macroser vivo. En este sentido cada ser vivo, vería sus potencialidades y actuaría con lo mejor de sus posibilidades en  beneficio del avance de este macroser vivo, luego la informática permitiría la reorganización de funciones, ahora concientes del propósito de la vida, con una mayor efectividad en su operar.

Es esta toma de conciencia, sobre ser sujeto, que permitiría dar sentido al diálogo con el macroser vivo medio ambiental natural. La valorización sobre este macroser vivo medio ambiental natural, que se presenta ante la vida terráquea, sería de un sentido dialógico. Comprendiendo que cada una de las microcelulas del macroser vivo deben tener un diálogo con cada una de las microcélulas del macroser vivo ambiente natural. 

            Finalmente y a modo de conclusión,  la pregunta inicial que motiva este ensayo, encuentra un haz de luz por donde posar la mirada de su respuesta. El ser humano debe tomar conciencia de la existencia de otro yo que de iguales condiciones vitales existe en este planeta tierra, en el cual la única posibilidad de existencia futura es el diálogo. 

Claro esta, que la manera en que el ser humano tome conciencia de su proceso biológico natural, es que se sienta sujeto en la vida, que se sienta ser vivo, que se sienta parte de algo mayor, donde él, con todas sus características, es un elemento fundamental y tiene el derecho y deber de vivirla.

 

Bibliografía consultada

  • Brain R. y Otros.  “El animal humano”. Libro psicología social y humanismo. Editorial paidos, Páginas 47 a la 59.
  • Bruner J. s/f. La perfectibilidad del intelecto. Capítulos I (pág. 17-33 y III (pág. 65-69). Edición Piados Educador.
  • De Rosnay J. 2002. El hombre simbiótico . Entrevista publicada originalmente en la revista Transversales, Science culture, Nueva Serie, n°1.
  • Llano A. s/f. Interacciones de la biología y la antropología. Parte II: El hombre. Documento publicado en la página web de la universidad de Navarra. http://www.unav.es/cdb/dbcapo11a.html.
  • Maturana H., Varela F. 1984. El árbol del conocimiento. Las bases biológicas del entendimiento humano. Editorial Universitaria.
o        Nubiola J. 1991. Recensión de U. Eco: Semiótica y filosofía del lenguaje. Anuario Filosófico XXIV/2. pp. 375-377.

 

Página web

 



[1] Según la página web www.hajek.cl/ecolyma/concept1.htm el medio ambiente se puede dividir en tres componentes interactuantes entre si: a) sistema natural en que los elementos se dan sin intervención humana, b) sistemas construidos modificados por el ser humano y los sociales culturales referido a la organización humana.

[2] Tzvetan Todorov descubre tres maneras de representar la relación entre el yo y el otro: a) Asimilación: donde el yo asimila al otro a si mismo, b) Identificación: el yo busca identificarse con el otro y c) Diálogo: el yo y el otro estan uno frente al otro como algo externo.

25/09/06

COMPETENCIAS & PROYECTO EDUCATIVO


E. G. ALVIAL ABARCA 

 

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     La nueva realidad se nos impone sin preguntarnos y, como siempre, el hombre no se encontraba preparado. Mucho menos los profesores. Los profesores solamente han sentido los coletazos de la debacle globalizacional y lo han sentido en medio de la sala de  clases: desmotivación, otros interese, cultura del placer, nuevas tecnologías, nuevas competencias, etc.. Ha surgido la Sociedad del Conocimiento y la información, y trae a cuestas el capitalismo informacional con sus dos temas esenciales son la productividad y la competitividad.

     Se necesitan competencias nuevas para enfrentar este nuevo estados de cosas: la acumulación creciente del conocimiento y sus diversos modos de producción del mismo; el capital intangible; la innovación como motor del crecimiento económico; la revolución digital y sus relación con el conocimiento, y el nuevo enfoque sobre los empleos. Este último por ejemplo, considera dos tipos de trabajadores: el genérico y el autoprogramable, donde este último cuenta con las posibilidades de adaptarse al nuevo medio, pues se va adecuando a lo que sucede, tiene la posibilidad de estudiar, y hasta puede cambiar de giro. El profesorado sufre con estas innovaciones.

     El tráfico de información es significativo para explicar como el mundo está cambiando y como surgen nuevos empleos desde la concepción digital: Jeffrey Sachs en su libro El Fin de la Pobreza: cómo conseguirlo en nuestro tiempo, relata la experiencia de India en relación la información: un hospital de Chicago tiene una relación contractual con la India: los médicos dictan los informes clínicos y los envían vía satélite, en archivo de voz, a la India, Shenai. En Shenai hay un grupo de de digitadores y digitadotas que transcriben estos archivos a textos, que son enviados vía Internet al Hospital de Chicago, como la diferencia de hora es de 10 horas, en la mañana cuando llega el médico a su oficina, tiene todos sus informe clínicos en las carpetas respectivas. Los digitadores indios ganan entre 250 y 500 dólares mensuales, entre una décima o tercera parte de lo que ganaría un transcriptor americano, pero es más del doble que gana un obrero.

    Nos encontramos en este caso con nuevos empleos en relación a la información, una economía diferente que repercute al interior de la India, y tenemos un grupo de mujeres jóvenes que esquivaron la prostitución, aprendieron inglés, viven solas y gobiernan sus vidas. Todo un choque cultural pues significó renunciar, por ejemplo, al matrimonio, negocio familiar que tiene reglas estrictas. Pero, al final y a pesar de todo: tenemos mujeres liberadas gracias a la revolución digital.

    Se necesitan nuevas competencias para enfrentar la revolución de la información. Pero y quizás es lo más alarmante, aunque sea al principio de la revolución, ésta posibilita la aparición de ciertas redes que el autor denomina economía criminal global y que a lomo de conocimientos y vacíos internacionales que no se adaptan aún a las nuevas reglas, una especie de anomia, pondrían en jaque a las sociedades. Por la rapidez y adaptación de estas redes criminales a la sociedad del conocimiento, llevarían años de ventajas a sus más cercanos perseguidores. Se han dado casos en que el FBI ha tenido que contratar hackers informáticos para combatir a hackers informáticos, los mismos que quizás sabotearon los archivos del FBI, la Casa Blanca, etc..

     Y claro, se llama a la educación a que colabore en crear ciudadanos preparados para enfrentar estos tropiezos sociales justo cuando ella está cuestionada por todos los lados. Pero, a su favor, el autor reconoce algunos datos que son importantes. La educación tiene esa responsabilidad, pero es necesario colocar al profesor en el lugar que corresponde económicamente y además entregarle o dotarlo de todos los materiales que necesita para realizar su trabajo, de otro modo es poco probable que los educadores comprendan que es ahora o nunca intervenir la sociedad.

     Es necesario conocer las estrategias del pensamiento complejo que nos puedan dar las luces para conocer el fenómeno social que está ahí afuera y el modo de enfrentarlo. Porque que los jóvenes requerirán competencias como: capacidad de aprender y manejar información, capacidad de decisión y ejecución, comunicación de la información y de las ideas, el manejo de conflictos, negociar, introducción e cambios; flexibilidad, apertura e influencias, habilidades administrativas y de gestión, orientado hacia el logro, manejo e presiones y trabajar bajo presión, razonamiento estratégico, liderazgo y capacidad para influir y conducir, conocimiento de si mismo, autodesarrollo y auto gestión, que desde los paradigmas que se dominan es imposible.

     Surge la necesidad de la claridad de un Proyecto Educativo y su coherencia con el proceso que le sigue, con medios y estrategias que coloquen en el centro de la gestión al alumno donde el hecho pedagógico sea el producto de un profesor mediador que desea que el sujeto aprenda a aprender no solamente en lo académico, sino aprenda a construir su propia vida, para contribuir éticamente a crear la riqueza que la sociedad necesita para su bienestar. Estamos hablando de un hombre íntegro e integral.